divendres, 6 de maig de 2022

Taller d'impremta FREINET a Santa Coloma

¡Qué bien se está en la escuela cuando se logra que la risa salpique el trabajo diario! 

Avelino Tena 

Taller d'impremta Freinet a l'Escola Ferran de Segarra de Santa Coloma de Gramenet. Maig 2022.


















dimecres, 13 d’abril de 2022

Benaiges al TNC


El mar: Visió d’uns nens que no l’han vist mai

Accedeix al web


RECULL DE PREMSA



Arxiver. Diputació de Barcelona.



Investigadora teatral.




RODA DE PREMSA


Xavier Bobés y Alberto Conejero



Sala Tallers









17/02/2022 al 06/03/2022




dimarts, 1 de febrer de 2022

¿DONDE ESTÁ ANTONI BENAIGES?

Ves a la versió en català


Artículo

Pliegos de descargo: Desenterrando el silencio 


Resumen


En agosto de 2010, con motivo de la exhumación de una fosa común en el paraje de La Pedraja (Burgos), un testigo hará emerger a pie de fosa la figura de un maestro asesinado en julio de 1936 diciendo “Aquí está enterrado el maestro de mi pueblo”. El maestro era catalán y se llamaba Antoni Benaiges.

Durante esa semana de agosto de 2010 entre el equipo de exhumación se encontraba un fotógrafo catalán documentando aquellos trabajos. A partir de ese momento el documentalista inició un trabajo de recuperación de la memoria de ese maestro. Un ensayo, una novela, una exposición fotográfica y un documental son el resultado de su proyecto cooperativo llamado ‘Desenterrando el silencio’.

Ahora 11 años después de esa exhumación otro compañero investigador hace un artículo acusándolo de crear falacias de manera interesada, con el objetivo de obtener beneficios que no merece. Este trabajo presenta el pliego de descargo en mi defensa, ya que ese fotógrafo soy yo, Sergi Bernal.


Palabras clave


Maestro, Escuela, fosas comunes, 1936, La Pedraja, La Machacadora, represión, memoria, Segunda República, Pedagogía, Freinet, Antoni Benaiges Nogués, Falange Española, franquismo, Franco, Imprenta, Bañuelos de Bureba, Briviesca, Mont-roig del Campo. 


Autor y fecha del artículo


Sergi Bernal, a 28 de diciembre de 2021.







Introducción


En Catalunya decimos que 'Si no vols pols, no vagis a l’era’ (Si no quieres polvo, no vayas a la era). La cultura catalana está llena de dichos excepcionales que resumen de forma breve y brillante conductas y condiciones humanas. En esta ocasión, lamentablemente, me veo obligado a hacerme mío este dicho. 


La verdad es que inicialmente no tenía pensado responder. Cuando haces trabajos de memoria, de vez en cuando, recibes ataques en las redes y como dice el dicho: ‘No hay mayor desprecio que no hacer aprecio’, pero después de considerarlo veo que éste es diferente al tratarse de un ataque personal de naturaleza muy elaborada y en la que puede observarse una intención manifiesta de desprestigio público. Por eso he decidido defenderme, porque la acusación afecta también a terceros que, desgraciadamente, ya no se pueden defender. 


Y aquí me veo, redactando un pliego de descargo como éste que con estas líneas inicio, teniendo que ir a “la era” para justificar todo un gran proyecto al que he dedicado los últimos diez años de mi vida personal: la recuperación de la memoria del maestro Antoni Benaiges i Nogués. El motivo: la acusación gratuita en forma de artículo de un compañero en la pesquisa y en la investigación de la vida del maestro en este mismo medio y en otro, Ressò mont-rogenc, del municipio de Mont-roig del Camp, ambos en el mes de octubre de 2021. 


Lo que debería haber sido un debate sereno, privado y enriquecedor con un objetivo último en común (divulgación de la vida y obra del maestro) se ha convertido en un conjunto de acusaciones ad hominem, nada constructivo, impropio de textos pretendidamente rigurosos, escritos por personas letradas.


Al contrario de lo que se ha hecho conmigo, expondré mi defensa sólo a partir de la certeza que me otorga la plena confianza en las fuentes consultadas a lo largo de tantos años, evitando caer en el desprestigio público de quien no las comparte. No es mi estilo echar por tierra el trabajo y el esfuerzo de otros y sobre todo si tienen que ver con la figura del maestro Benaiges; siempre es de agradecer que otras personas divulguen su memoria.


Hace unas semanas, en octubre, un compañero en la investigación y en la amistad me alertaba de la presencia de un artículo en la red relacionado con el maestro Benaiges llamado Antoni Benaiges Nogués: Un maestro Mont-rogenc asesinado el 19 de julio de 1936 en Briviesca (Burgos) redactado por el investigador Josep Miquel Martí Rom. Este artículo, que entiendo debía ser un ejercicio de divulgación de la memoria del maestro, se convirtió -para mi sorpresa- en un ataque personal hacia mi labor como investigador y divulgador, así como hacia mis fuentes de información (personas que entrevisté y que hoy ya no están). El autor de manera poco sutil me acusaba de crear falacias en torno a esta historia de manera interesada, con el objetivo de obtener beneficios que no me corresponderían.


En el artículo en cuestión aparecen afirmaciones tan irrespetuosas y ofensivas como las siguientes: 


Aquel fotógrafo Sergi Bernal tomando fotografías durante la excavación de La Pedraja se topó con la posibilidad de que aquel maestro de Bañuelos pudiera estar enterrado allí. La historia era interesante, un maestro catalán asesinado en Burgos en los primeros días del golpe de estado fascista. Era una oportunidad para difundir, sobradamente, las fotografías. En periodismo dicen, irónicamente, que la realidad no te derrumbe una buena historia. [...] Algunos hemos intentado difundir su figura desinteresadamente, pero para otro Antonio Benaiges Nogués ha sido un vehículo para sus intereses. [...] José Antonio Abella sabe reconocer las fuentes primigenias (no como otros)“. [1]


De esta forma, como apuntaba en las primeras líneas de este artículo, también soy acusado por el autor del artículo de crear falacias sostenidas en el tiempo en relación con el lugar y fecha de la muerte del maestro Benaiges (dentro del apartado “Crónica de la persistente falacia que Benaiges fue asesinado el 25 de julio y que está en la Fosa de La Pedraja”), ignorando por completo con esta acusación que mis fuentes no son, ni mucho menos, fábulas o leyendas de tradición oral, sino información emergida de archivos, hemerotecas y entrevistas a personas cercanas al maestro (familiares, personas que lo conocieron y antiguos alumnos), tal y como expondré a continuación y a modo de recordatorio.



La Pedraja. De la fosa a la escuela.

La figura del maestro Benaiges emergió a pie de la fosa de La Pedraja (en la provincia de Burgos y en el término municipal de Villafranca Montes de Oca) en agosto de 2010, no porque me lo inventara yo; de hecho, yo todavía no sabía de su existencia. Pero vayamos por partes:


Llevo años trabajando con el documental social mediante la fotografía. Había estado en campos de refugiados saharauis en el desierto argelino, había trabajado con minorías étnicas en la región china de Guizhou, con Amical Mauthausen los deportados del campo de Buchenwald o siguiendo el drama de los desahuciados en el Área de Barcelona. Sin embargo, en 2010 surgió dentro de mí la necesidad de hablar de la injusticia de las fosas del silencio en el Estado español y del duelo, nunca hecho, de los familiares de los desaparecidos durante la Guerra civil española. Hay que decir que, afortunadamente, no me gano la vida con la fotografía ni con el documental. Los trabajos, tanto los de la recuperación de la memoria, como los del pueblo saharaui, por ejemplo, son para mí puro activismo.


Desde la creación del Memorial Democràtic en 2007, órgano de la Generalitat de Catalunya, esperaba el anuncio de la apertura de una fosa en la comarca del Pallars Sobirà, Cataluña, concretamente la fosa del Hostal de Aidí. Quería colaborar en la recuperación de los 8 desaparecidos junto con la Natividad Ginesta y Ribó, de 17 años, violada y asesinada por militares y falangistas, pero esa fosa aún hoy no se ha abierto. Buscando otras fosas, de forma voluntaria, el destino quiso llevarme a las fosas de La Pedraja, en la provincia de Burgos. Quería hablar de las fosas y de personas republicanas asesinadas por sus ideas políticas en una zona en la que no había habido frente de guerra ni represalias por parte de republicanos. Quería aportar mi granito de arena en la dignificación de aquellas personas que no conocía, pero que era necesario denunciar su injusto final. Habían sido asesinados por un cruel régimen que no dejaba a los familiares ni recoger a sus muertos, además con la imposición del olvido de todo aquello por parte del Estado, éste ya democrático, que lo condenaba todo a la desmemoria. Personas que no habían tenido el derecho de un entierro digno ni una lápida que recogiera su último grito, el de su nombre, personas a las que habían intentado borrar su existencia enterrándolas en una fosa común.  


 Durante la semana que acompañé a los familiares de los desaparecidos, a los forenses y arqueólogos en La Pedraja, mi labor fue la de documentar y grabar entrevistas a familiares y retratar las fases de la exhumación. Supe de la existencia del maestro catalán Antoni Benaiges gracias a una familiar de un desaparecido que me alertaba de dos importantes hechos: por un lado, afirmaba que “un paisano tuyo está en la fosa”, según le dijo Antonio García , vecino del pueblo de Bañuelos de Bureba (provincia de Burgos) quien se había desplazado a pie de fosa para decir que allí estaba enterrado el maestro de su pueblo. Por otra parte, esa misma tarde, el presidente de la “Agrupación de personas asesinadas en los montes de La Pedraja” recibía una llamada de Jaume Aragonès Benaiges, familiar del maestro y también investigador en la recuperación de la memoria de su tío-abuelo. Éste, tras ver la noticia de la exhumación de La Pedraja en televisión, llamaba para informar de que tenía constancia de que su familiar había sido enterrado en esas montañas. 


Y allí, con ese testimonio y aquella llamada por parte de un familiar, aquella montaña de 105 esqueletos de asesinados, de aquella primera exhumación, nos catapultó a todos hacia la Escuela Nacional Mixta de Bañuelos de Bureba, tejiendo una telaraña que relacionaba la familia de Mont-roig del Camp con la fosa y ésta con la escuela, haciendo aflorar una historia, indisociable, de Educación y de Memoria.

 

 

Informe de la Sociedad de Ciencia Aranzadi que recoge el testimonio que indica que el maestro Benaiges podría estar en esa fosa.


La noticia que abría la posibilidad de que en esa gran fosa pudiera estar enterrado un maestro catalán, junto con el primer hallazgo sobre él que hice días después en Internet; un artículo mexicano que por su emotividad me ligó a la historia de ese hombre, provocando que iniciara una obsesiva investigación para reconstruir la vida de este maestro de Mont-roig del Camp.


Inicié la investigación entrevistando a familiares, ex-alumnos del pueblo de Burgos, personas que lo habían conocido, recopilando un archivo disperso de revistas de educación de los años 30, trabajos ya publicados, artículos en prensa y otras fuentes archivísticas. La recuperación de la memoria de Benaiges me llevó, incluso, a San Andrés Tuxtla (Estado de Veracruz, México) haciendo miles de kilómetros en la búsqueda y creando, así, un fondo documental propio que todavía hoy, 11 años después, sigue creciendo y se utiliza para proyectos divulgativos presentes y que me anima y me lleva hacia vías de investigación aparcadas inicialmente. Fondo archivístico que está a disposición de aquellos que quieran divulgar su memoria de forma respetuosa.


Centrémonos, sin embargo, en una de las cuestiones donde se fundamenta la acusación de crear falacias: La Pedraja como posible lugar de entierro del maestro catalán. Hay que decir que en este punto he contado y confiado siempre, para creer que así fuera y defenderlo, en el hecho coincidente de que, ya desde un buen principio y mucho antes de que yo iniciara mi investigación, tanto la familia de Antoni como los vecinos del pueblo de Bañuelos de Bureba, donde el maestro Benaiges había ejercido, situaban el lugar de entierro “en los montes de La Pedraja”.  


Mientras los vecinos del pueblo habían obtenido esta información por la proximidad temporal y espacial a los hechos; la familia la había obtenido a partir de un recorte de diario que llegó a ellos a finales de 1936, donde se informaba del asesinato del maestro. 


Pero, sin duda, uno de los datos más valiosos y con mayor validez en esta historia -desde el punto de vista de los historiadores- al tratarse de una fuente documental publicada en prensa de época, una fuente primaria [2] y que confirmaría de nuevo el lugar de inhumación, es un documento publicado en el Boletín de defensa local de Vilanova y La Geltrú el 10 de noviembre de 1936 y titulado “Barbàrie feixista” que se conserva en el Archivo Comarcal del Garraf, en Vilanova y la Geltrú. En él, Demetrio Saez -el firmante-, confirma el asesinato del maestro y poniendo fecha y lugar a los hechos:


Barbarie Fascista, publicación de la carta de Demetrio Saez, vecino de Bañuelos y amigo del maestro Benaiges, comunicando su asesinato. Boletín del Comité de Defensa Local, Vilanova y la Geltrú, noviembre 1936.


Para que esta carta llegara a Vilanova y la Geltrú, Demetrio Saez tuvo que desertar de las tropas franquistas -donde la pena por deserción fue la condena a muerte- para pasarse a las filas republicanas y ya desde la zona roja enviar la carta al anterior destino del maestro: la Escuela Graduada de niños de Vilanova y la Geltrú, para explicar dónde estaba Antoni.


La carta de Demetrio es categórica. Podría estar equivocado -desconocemos sus fuentes- y nadie tiene la verdad absoluta, pero goza de ser un testimonio muy cercano en el tiempo a los sucesos recogidos y, por tanto, ausente de la degradación o alteración de la información que incorpora, irremediablemente, el paso del tiempo. 


-¿Por qué Demetrio debería inventarse unos datos tan concretos dirigidos a la familia más directa, cómo sería la madre y los hermanos? Carta, que tenía como objetivo tanto la propia noticia, transmitir el terrible suceso del asesinato del maestro, como la recuperación de su cuerpo por parte de la familia “cuando cese el Movimiento.”


El pueblo de Bañuelos de Bureba


Ese mismo año 2010 visité el pueblo de Bañuelos de Bureba con el objetivo de entrevistar a los ex-alumnos del maestro y de otras personas que lo habían conocido. El destino final del maestro era común en voz de todos ellos; tanto Eladio Díez, como su hermano Severino (alumnos de Benaiges) ponían el destino final de Benaiges, sin vacilación o dubitación alguna, en la fosa de La Pedraja. Del mismo modo, Jesús Carranza y su hermano Luís, afirmaban lo mismo. 


En este punto del relato se me hace inevitable lanzar al aire unas reflexiones: 

-¿Es posible que todo un pueblo vaya errado en el destino final de su maestro asesinado? 

-¿Germina la falacia sólo transcribiendo lo que tantos testigos han verbalizado? 

-¿O al transcribir lo que dice un documento de época?  


Para poder defender mis tesis cuento con fuentes directas: entrevistas hechas a las personas vivas que conocieron al maestro y documentos de época publicados, y que ahora son consultables por todos en las redes. 


Otros investigadores de la figura del maestro, sin embargo, manifiestan contar también con datos fehacientes -o esto decía en su artículo el Sr. Rom-, provenientes de fuentes primigenias, que aportan informaciones, si no contradictorias, sí, discordantes a las defendidas en mis investigaciones, como sería la localización final de los restos del maestro y la fecha de la ejecución, eso sí, todos coincidimos en que el maestro fue asesinado y enterrado en una fosa común. 


Desde mi punto de vista, una fuente primigenia sería aquella proveniente de una entrevista grabada a los protagonistas directos de los hechos o una carta o diario personal -a modo de confesión- por parte del verdugo o del responsable directo de su ejecución o un testigo presencial. Ninguna de las fuentes que tenemos es una fuente primaria y siempre será una duda saber cómo consiguió la información el Sr. Demetrio Saez. Pero por su rotundidad no parece emanar de los rumores.


Hay que decir, y no es para crear desánimo en los escépticos, que la historia del maestro que prometió el mar estará siempre vinculada a la fosa de La Pedraja, ¡siempre! Y no sólo por mis trabajos divulgativos, sino por el testimonio de que en 2010 a pie de fosa afirmó que allí estaba el maestro de su pueblo, por la fundamental carta de Demetrio, por el relato de la familia Benaiges (grabado en julio de 2021), así como por los muchos entrevistados, hoy difuntos, que aseveraron siempre que el destino final del maestro fue La Pedraja, tal y como queda recogido en los testimonios sonoros -audios- que resultaron de las entrevistas grabadas por mí ese mismo año y que están a disposición de todos aquellos/as que las quieran escuchar. En los últimos años he utilizado mi blog “Desenterrando el silencio” como espacio para socializar información del proyecto de investigación, los cuadernos elaborados por la escuela del maestro Benaiges, la de Vilanova y la Geltrú como la de Bañuelos de Bureba y documentación variada, como el expediente de depuración. Con el objetivo de difundir su memoria.


Sustento siempre mis hipótesis en testimonios y fuentes directas documentadas a lo largo de más de una década. Considero la existencia de otras hipótesis como una oportunidad de llegar al objetivo común, que es la reconstrucción de la historia y destino del maestro Antoni Benaiges y de recuperación de su mensaje y sentido en nuestro pasado reciente. 


La verdad absoluta no la tengo ni yo ni ninguno de los otros investigadores, mal que les pueda pesar, esa verdad la comunicará, si la vida nos da esa oportunidad, el hallazgo de los restos del maestro gracias a la identificación por el ADN; y hasta ahora solo tenemos los restos de la Pedraja, hasta entonces, es necesario trabajar juntos y sumar esfuerzos -no restar- en conseguirlo, evitando competiciones absurdas de quien fue el primero en hablar del maestro o para ver quién es el alumno más avanzado en la colección de verdades absolutas.


Momento en que el forense Paco Etxeberria recoge tejido a Jaume Roige Benaiges, sobrino del maestro para extraer el ADN y poder encontrar los restos de Antoni Benaiges que exhumaron de La Pedraja. Barcelona. Sergi Bernal. 2011. 


Placas de homenaje a un represaliado en su localidad, Mont-roig del Camp.


En el artículo del Sr. Rom y que es objeto de mi análisis se hace referencia también a dos placas instaladas en Mont-roig del Camp. La primera de ellas fue colocada en el año 2013 y la segunda, en forma de atril, fue instalada este pasado mes de julio del año 2021, ambas en la casa natal del maestro.


Atril instalado por el Memorial Democràtic y que se integrará en la red de Espacios de Memoria, en julio de 2021.


En ambas placas tuve el placer de participar en la redacción del texto y diseño de la placa. Pero, desgraciadamente, según el autor del artículo constan informaciones erróneas, cómo sería la fecha y lugar de muerte del maestro, es decir, el 25 de julio de 1936 y La Pedraja, respectivamente. Aquí cabe señalar que el texto de ambas placas fue consensuado por la propia familia Benaiges, quien dio el visto bueno al dar por correctos estos datos. Ahora, además, el autor considera que la placa es indigna diciendo: “A més, era una poc lluïda placa, indigne del mestre mont-rogenc.”  


Yo viví y retraté ese momento en 2013, el momento en que inauguramos la primera placa en su pueblo natal y sólo puedo decir, que fue un momento de alegría para todos, sobre todo para los Benaiges. Un acto de memoria viva necesario para la familia. Lamentablemente, otros sólo ven una simple placa llena de defectos, cuando significa el retorno, muchos años después, del maestro a su pueblo natal; la crítica destructiva es siempre gratuita.



Los sobrinos del maestro Benaiges y el que fue el alcalde de Mont-roig del Camp, el Sr. Ferran Pellicer en la inauguración de la primera placa. Sergi Bernal. 2013.



La Machacadora


Tuve la suerte de entrevistar al Sr. R.M., hijo de un militante socialista asesinado en La Pedraja. No voy a poner su nombre por respeto hacia él y a su familia. Murió hace unos años, es una de las personas, que con su memoria, más contribuyó en las exhumaciones de las fosas de la Pedraja y además es la que más ha trabajado en recoger (en forma de listado) todos los nombres de las personas desaparecidas y asesinadas en su ciudad, Briviesca. Gran parte de los nombres de víctimas que conocemos hoy en día son gracias a él. 


Lo conocí en 2010 durante la primera campaña de exhumaciones de la fosa de La Pedraja. Buscaba los restos de su padre, asesinado en 1936. Durante los seis o siete días en que se llevó a cabo aquella excavación estuvo presente todos los días. Más adelante le pude saludar durante los muchos homenajes a los desaparecidos a los que asistí en los montes de La Pedraja todos los primeros de noviembre desde aquel 2010. En todas aquellas ocasiones pude hablar con él y pude entrevistarle, tanto en su domicilio (en dos ocasiones), como otra vez más a pie de fosa, en 2011 (entrevista que recogería el documental El Retratista). Mostraré la información recopilada sin realizar ningún juicio de valor, sólo expondré los datos que, en aquellos momentos, recogí.


Durante una de estas entrevistas [3], en concreto la que le pude hacer en Briviesca en fecha 30 de diciembre del año 2010, y de la que conservo el testimonio sonoro, me habló de la existencia de un lugar llamado La Machacadora, donde decía podría haber sido asesinado el maestro Benaiges. Se abría así una nueva hipótesis sobre el lugar de ejecución del maestro y que sería abrazada y defendida por algunos autores en sus teorías sobre el final del maestro de Mont-roig del Camp. 


Decía: 

Y yo creo que no fue el día 25, (refiriéndose a la carta de Demetrio Saez) que fue lo más, lo más el 21 o el 22 cuando le asesinan. Y tampoco fue en La Pedraja, porque en La Pedraja no se había llevado a nadie todavía y el runrún de la gente opina que le asesinaron aquí en un paraje que se llamaba La Machacadora. La Machacadora ¿por qué? porque cuando mi padre fue contratista de obras públicas instaló allí una machacadora de piedra caliza para las carreteras, porque si no se tenía que picar a fuerza de martillos pilones, se ponían unas gafas de rejilla los operarios,... y por eso le llamaban La Machacadora. ¿Pero qué es cierto? no lo sé, porque no lo sé, parecen ser rumores. Pero La Pedraja…me parece que fue casi imposible porque allí no empezaron a llevar hasta el mes de agosto, primeros de agosto, creo...” 


En algún momento de la entrevista pregunté: ”-Cuando usted va a ver a su padre el 20 de julio, ¿qué le dice?”- Respuesta: “Pues no lo sé, por que yo no hablé con él, habló mi madre, porque yo era un chiquillo, me quedé allí en la puerta y no sé, no sé lo que hablarían. Tampoco mi madre me dijo nada. Para mi que le asesinaron, yo creo, que al día siguiente. Al día siguiente vamos a llevar otra vez la comida, a mi, eso sí, me dejaban pasar para darle el paquete comida.”


En otro momento de la entrevista añadía:

“Lo podrían haber llevado a La Pedraja es posible pero en 25 no, antes, al día siguiente o a los dos días. Para mí que le asesinaron al día siguiente. En la prisión, al día siguiente de que se lo hicieron (el asesinato), mi padre me dice: -A don Antonio le sacaron y no sabemos dónde le han llevado.- Le tenían una terrible inquina, ¿por qué? porque era un buen hombre, simplemente buen hombre, de ideas era socialista. En el pueblo de Bañuelos la mitad del pueblo estaba contra él. Organizaba un baile, donde bailaban niños y niñas y eso no gustaba a la gente.”


Se trata de un testimonio muy importante, puesto que da información de la reclusión de forma directa. Es cierto que su testimonio entra en contradicción con el escrito de Demetrio, ya que uno señala el día 25 como fecha del asesinato y el otro lo sitúa en días anteriores. Además, el testimonio de R.M. también entra en contradicción con aquellos que hablan, con rotundidad, del día 19 de julio. En la entrevista registrada en 2010 nunca refirió que el maestro fuera asesinado el 19 de julio, como tampoco me dijo que tuviera unas memorias escritas, que ahora recupera el trabajo del sr. Abella4. Más adelante transcribiré una parte de estas memorias, concretamente, aquella que habla de la desaparición del maestro Benaiges.


Durante aquel encuentro el sr. R.M. aportó documentos pero nunca estas memorias que ahora se recuperan, lo que me hace pensar que estos datos se recogen posteriormente a mi entrevista de 2010. Concretamente, esta grabación la hice llegar al señor Abella, antes de que publicara su libro.


Para dar luz sobre los claroscuros de su paso por la cárcel, en los últimos años he buscado, sin éxito, un registro de entradas y salidas de aquella pequeña prisión e, incluso, la posibilidad de entrevistar a la familia del funcionario de prisiones, Lázaro Varela, trabajador municipal, que gestionaba la cárcel de Briviesca. Pero es cierto que el mismo silencio del maestro habla, paradójicamente, por sí solo: El maestro fue asesinado y posteriormente le hicieron desaparecer, metiéndole, en un agujero que después taparían con tierra. Dato coincidente en todos los trabajos de investigación realizados.


Otro dato es la llamada que hace Jaume Aragonès, familiar del maestro, a finales de agosto de 2010 y que antes indicaba. Había llamado al representante de la Agrupación de familiares que habían promovido aquella exhumación, después de ver la noticia de la fosa en televisión. Aquella llamada hizo que acabara hablando con el Sr. R.M. para comunicarle que la familia Benaiges tenía constancia de que Antoni estaba en la fosa de La Pedraja. Según refiere el propio Jaume, a él no se le dijo nada relativo de La Machacadora. De aquí que meses más tarde, Jaume Roige i Benaiges, otro familiar del maestro se sometiera a una extracción de ADN de su tejido bucal para llegar a identificarlo con alguno de los restos exhumados en La Pedraja.


Un año después, el 25 de octubre de 2011 para ser más exactos, la familia de R.M. me hizo llegar una lista con los nombres de los desaparecidos de Briviesca que habían elaborado con su ayuda. 


La lista era un documento de Word, llevaba por título: “DESAPARECIDOS DE BRIVIESCA EN 1936”, se trataba de un documento en el que agrupaba desaparecidos según su destino final. Los topónimos, me eran conocidos, aparecía La Pedraja, el Monte Estepar y La Brújula, todos ellos eran lugares de memoria donde se habían asesinado a republicanos, enterrándolos después en fosas. No había rastro de La Machacadora. En este documento el maestro estaba agrupado junto con otras 14 personas, el apartado llevaba por título: “DESAPARECIDOS DE BRIVIESCA PERO SIN SEGURIDAD DE DONDE FUERON ASESINADOS Y ENTERRADOS”.

  

Sin embargo, a pesar de las dudas que surgían sobre la hipótesis de la Machacadora, como posible destino final del maestro, y con el objetivo último de encontrar al maestro, hace unos años, acabé poniéndome en contacto con miembros de la Coordinadora Provincial para la Recuperación de la Memoria Histórica de Burgos para valorar una posible exhumación en este entorno. Desgraciadamente desde la Coordinadora desestimaron la exhumación por la falta de evidencias. Yo aportaba la entrevista al Sr. R.M. y fotografías aéreas de 1945, 1956 y 1973. Necesitaban una petición expresa de la familia del desaparecido de exhumar, y además, tener las evidencias necesarias de qué en aquel entorno pudiera estar alguien enterrado, cosa que les generaba dudas… Así que por parte de la propia Coordinadora no vieron claro que el entierro fuera junto a una zona frecuentada por los operarios de la máquina “machacadora”. Pero sobre todo, me parecía extraño que no hubiera otro familiar con nombres y apellidos que denunciara otra ejecución en la Machacadora y que Antoni Benaiges fuera, pues, el único asesinado en aquel paraje, en un municipio que, tristemente, contaba con más de 50 desaparecidos, asesinados por la represión. A nadie se le escapa que el golpe de estado del 18 de julio fue una operación, milimétricamente, planificada desde febrero de 1936 y que, el hecho de asesinar a una única persona en ese entorno dentro del municipio, chirría ya que los falangistas no improvisaban; sobretodo cuando el objetivo era hacerlos desaparecer. 


Para mí sostener la hipótesis que el maestro podría estar enterrado en La Pedraja no entra dentro de mis dogmas de fe, si encontramos datos fundamentados y precisos que indiquen otro sitio, haré todo lo posible para que se acabe exhume esa fosa. Mi intención era -y es- encontrar los restos del maestro donde quiera que esté, bien en la Machacadora, a La Pedraja o allí donde así lo afirme un testigo fiable. Resulta fácil decir que el maestro fue asesinado en otro paraje, criticar a todos aquellos que no comparten esta hipótesis -que no es ninguna verdad absoluta- pero no mover un solo dedo para desenterrarlo, tal y como intenté hacer con La Machacadora.


-¿Queremos hacer artículos difamatorios o un verdadero acto de justicia? Si queremos hacer justicia deberíamos ponernos de acuerdo y, junto con la Coordinadora Provincial para la Recuperación de la Memoria Histórica de Burgos, plantear de nuevo, insistentemente, un proyecto de exhumación en La Machacadora.


La fecha del asesinato: ¿19 o 25 de julio?


 El Sr. R.M. era un hombre amigable, tenía una gran facilidad de palabra y una memoria prodigiosa, pero en cuanto a la fecha de ejecución del maestro (segunda fuente de discrepancia entre investigadores) en la entrevista, que yo le hice, no afirmó que fuera asesinado el día 19, tal y como los otros investigadores sí afirman con rotundidad [4], tanto como para exigir la rectificación de las placas colocadas en Mont-roig del Camp para incorporar este dato. El testimonio menciona, en todo caso, la posibilidad de que fuera el 20, 21 o el 22.


 Quizás sí fue asesinado el 19 de julio, pero tanto los documentos publicados en prensa de época -en los cuales yo me baso- como el testimonio del propio Sr. R.M., en 2010 sitúan la fecha en días posteriores. Desgraciadamente no he podido consultar los documentos manuscritos del propio Sr. R.M. que refiere el escritor José Antonio Abella en su libro Aquel mar que nunca vimos (Ediciones Valnera, 2020), mencionado por el Sr. Martí Rom en su artículo como fuente primigenia, y de los que no conocemos con certeza su contenido total dado que nos dice que la familia se reserva el derecho a mostrarlos. 


En el citado libro el autor transcribe las notas del Sr. R.M.: “El día siguiente, 20 de julio, por la mañana mi madre preparó algo de comida en una tartera, porque, suponía que estaría preso mi padre, como así resultó, yo la acompañé, llegamos a la cárcel, preguntamos por él; efectivamente, estaba allí detenido con más de 200 compañeros. Allí había un barullo tremendo y un gran griterío. Nos revisaron lo que llevábamos, le llamaron a mi padre y en la misma puerta de hierro de la entrada a las celdas le entregamos la comida y él nos contó, en unos minutos, porque no nos dieron más tiempo, como la tarde del día anterior, domingo 19 de julio, al maestro de la escuela de Bañuelos de Bureba, que también le habían detenido por la mañana, le dieron una terrible paliza que era por todos los sitios y que por la noche se lo llevaron y nunca más se supo de él. Se supone que lo asesinaron en La Machacadora, un paraje que hay a la entrada de la carretera de Santa Casilda”.[5]


Hechos como éste, donde un mismo testigo aporta, en diferentes momentos, datos no coincidentes, en memoria, son habituales. Por ejemplo, cabe mencionar, que antes, durante y después de los trabajos de exhumación de la fosa de La Pedraja en 2010, en distintas ocasiones los arqueólogos han acudido a aquellas montañas a exhumar más fosas que tenían localizadas, según informaciones de testigos de la época. Pues bien, todo y aquellos, fundamentales testimonios la gran mayoría de las veces no se han encontrado restos humanos.


Si bien, el testimonio del Sr. R.M. dudaba de que en julio pudieran haber asesinado a alguien en La Pedraja -según él, las ejecuciones allí no comienzan hasta agosto- contamos con un testigo que afirmaría lo contrario. Es el caso de Florentino Gordo, oriundo anarcosindicalista de Tormantos, La Rioja -que salvó la vida en la misma fosa de La Pedraja- quien escribió una carta (localizada en el Archivo militar de El Ferrol y que conservo una copia en mi archivo) afirmando que el día 25, por Santiago, ya había personas asesinadas en aquellas montañas.


En el proceso contra este anarcosindicalista se recoge una nota manuscrita escrita por él mismo, afirmando que el día 25 de julio de 1936 un camión que llevaba 8 vecinos de Tormantos pasó por Briviesca a recoger un preso de Bañuelos y otros del pueblo de Leiva para ser ejecutados en La Pedraja, en grupos de cuatro; todo y que no todos fueron asesinados. Parece ser que entre los falangistas del piquete de ejecución estaba un familiar de Florentino el cual simuló la ejecución sin, en realidad, matarlo. 


-¿Será ese detenido de Bañuelos, Antoni Benaiges? Algunos autores afirman que el asesinado podría tratarse de Domingo Viadas, otro vecino del pueblo de Bañuelos también asesinado por los fascistas. Pero yo dudo de esta hipótesis ya que el propio Demetrio no podía confundir al maestro con Domingo, ya que, ambos, eran vecinos y amigos. Quiero decir que se conocían y que Demetrio sabía, con precisión, el día en que Domingo Viadas se había entregado a las autoridades golpistas, para ser después asesinado. 

Hace falta destacar esta clara coincidencia, muy relevante, entre la fecha de la carta de Demetrio y el manuscrito que hace Florentino -vecino de un pueblo riojano y sin conexión con el primero- explicándolo después de salvar la vida. 


Manuscrito del represaliado Florentino Gordo. Archivo militar de El Ferrol.


Hay dos datos que se nos están pasando por alto, pero que son de mucha importancia:


La primera que puede conducirnos hasta el 25 de julio, y no antes, como fecha del asesinato es la constitución del nuevo Ayuntamiento de Briviesca, ayuntamiento, adherido a la Junta de Defensa Nacional, que surgió fruto del golpe fascista del 19 de julio, se constituyó el día 24 de julio. Y el otro dato es que los asesinatos extrajudiciales de personas detenidas, no comienzan ni el día 19 ni el día 20, sino días más tarde, básicamente, por si el golpe fracasaba. Para defender este razonamiento aporto el hecho de que el propio general golpista Emilio Mola, autor del violento Bando de guerra, en fecha de 20 de julio de 1936, revocó su propia orden de fusilamiento de un grupo de personas de izquierdas que huían de Pamplona, por su detención y posterior entrada a prisión (Preston, Paul., 2011: L’holocaust Espanyol, pàg. 310). 


Las milicias patrióticas que detuvieron a los dirigentes y partidarios del Frente Popular y ocuparon los edificios públicos y relevantes para tener el control del territorio, no eran bandas incontroladas, todo lo contrario, respondían a una jerarquía castrense, eran disciplinadas y se subordinaban a sus mandos. Por este hecho, los primeros detenidos el 19 de julio los detuvieron en la calle, no los asesinaron, en aquellos momentos, y todos ellos ingresaron en la cárcel y allí permanecieron durante días.


Diferentes autores [6] apuntan que las milicias paramilitares que se hicieron cargo del orden público en las retaguardias -y también en la ciudad de Briviesca- no fueron grupos de incontrolados, sino que recibían órdenes de superiores. Las de Briviesca procedían del propio ayuntamiento, integrado por las élites que siempre habían tenido el poder económico; siendo ejecutadas por unos nuevos protagonistas, los falangistas, que habían vencido militarmente en las calles de la localidad. Por tanto, la desaparición del maestro debía provenir de una orden directa del nuevo consistorio, a partir del día 24 de julio. Como apunte, hace falta decir que las Juntas de Defensa Nacional, órgano del gobierno golpista, que estaba por encima de los ayuntamientos, también se constituyeron el 24 de julio.



La larga lista de desaparecidos de Briviesca en La Pedraja


Uno de los primeros nombres que recoge el listado de asesinatos en las montañas de La Pedraja es el de Antoni Benaiges i Nogués, y uno de los que confeccionaron esta lista fue el Sr. R.M., no Sergi Bernal…


-¿Es posible que haya personas que trabajan para borrar el nombre del maestro de la placa de la Pedraja? 


¿Alguien puede poner la mano en el fuego de que el cuerpo de Antoni Benaiges no se encuentra en ese lugar o qué no sea uno de los 112 esqueletos que no se han podido identificar por el mal estado de los restos? ¿O que fuera allí llevado antes del 25 de julio? Recordemos que fueron muchas las personas de Briviesca y de su comarca que terminaron allí enterradas. Además, en las dos exhumaciones que se han llevado a cabo en aquellas montañas se han podido recuperar 135 restos de desaparecidos. De éstos, debido al mal estado de los restos, sólo se han podido identificar mediante el ADN, 23 esqueletos. El resto sigue sin tener nombre. 



Memorial en los asesinatos en la Pedraja. Fosa de la Pedraja. Sergi Bernal. 2021.


“Relación de personas conocidas, asesinadas en este paraje“. Fosa de la Pedraja. Sergi Bernal. 2021.


Además, la propia web de la “Agrupación de Familiares de las Personas Asesinadas en los Montes de la Pedraja” en el apartado de “Desaparecidos” informa de que Antoni Benaiges es uno de los desaparecidos en esta fosa. 



Conclusión


Durante todos estos años, se ha hecho un gran trabajo de investigación y divulgación que ha necesitado de la dedicación de grandes esfuerzos para recuperar la memoria del maestro Benaiges, pero a pesar de esto, hay personas que ven en este trabajo cooperativo, afán de protagonismo, intereses y egocentrismos. Desgraciadamente, el sr. Martí Rom no es el único que gasta energías en difamarme. Me apenan estas actitudes porque ensucian algo que es más importante que todos nosotros, me refiero a la memoria de un hombre que luchó por lo colectivo, por un nosotros y nosotras más libre, menos mezquino, más generoso… Resulta fácil despreciar el trabajo de los demás, pero bien puedo asegurar, que mucho más difícil es por un lado poner de acuerdo tantísimas personas que han divulgado la figura de Benaiges y por otro gestar una base documental como la que he ido nutriendo en mi constante labor de investigación a lo largo de ya más de una década: tareas de documentación en la obertura de la fosa de La Pedraja, entrevistas a los familiares de los asesinado, entrevistas y retratos a los exalumnos (en aquellos tiempos, todavía con vida), entrevistas a la familia Benaiges en Mont-roig o siendo fotografiados a “Les Pobles” o en la playa de la Pixerota, del propio Maestro, con sus escritos o de la Escuela con sus cuadernos de vida, muchas entrevistas personales, hemerotecas, publicaciones y, cómo no, picar piedra consultando archivos como:


- Archivo Provincial de Burgos, 

- Archivo de la Diputación de Burgos, 

- Archivo Municipal de Burgos, 

- Archivo de la Universidad de Valladolid, 

- Archivo Municipal de Briviesca, 

- Archivo de la Universidad de Salamanca, 

- Archivo General Militar de Ávila, 

- Archivo Intermedio Militar Del Noroeste, 

- Archivo General Militar de Guadalajara, 

- Archivo General Militar de Madrid, 

- Archivo General de la Administración,

- Archivo Municipal de Colmenar Viejo,

- Archivo Comarcal del Garraf, 

- Archivo Histórico de Barcelona, 

- Archivo de l’Associació de Mestres Rosa Sensat, 

- Archivo del Pavelló de la República,

- Archivo fotográfico de Barcelona, 

- Archivo Provincial de Álava, 

- Archivo Municipal de Mont-roig del Camp, 

- Archivo de la Universidad de Barcelona, 

- Archivo de la escuela experimental y personal de Patricio Redondo en México.

- Archivo de la Biblioteca Museo Víctor Balaguer de Vilanova i la Geltrú, 

- Biblioteca Nacional de Catalunya, 

- Biblioteca Nacional,

- Centro Documental de la Memoria Histórica de Salamanca.


Personalmente, en cuanto a la localización de los restos del maestro, yo me inclino a pensar que podrían estar en La Pedraja por los excepcionales datos que aporta Demetrio, y por su rotundidad al expresarlos y porque están publicados, además, en un documento de época, de esta forma la información no se ha visto alterada por el paso del tiempo, aunque desconocemos completamente cuál es la fuente de estos datos. Sólo sabemos que la información era tan valiosa -y quiero pensar que rigurosa- que arriesgó la vida para hacerla llegar a la familia del maestro. Si sumamos, también, la carta de Florentino, donde cita que asesinaron a una persona de Bañuelos el mismo día 25 de julio, tenemos otro indicio que apunta a La Pedraja. Y si, además, sabemos que el Ayuntamiento de Briviesca no se constituyó hasta el 24 de julio, y que de allí emanaban las órdenes directas sobre las milicias falangistas, es un dato no menor que podría marcarnos el día 25 de julio como día de la desaparición del maestro.


Respeto, sin embargo, tesis diferentes a la mía, y no pienso acusar a sus autores de falaces, tal y como han hecho conmigo y, de rebote, con la propia familia Benaiges y otras fuentes de mi investigación.


De todos los testigos directos que entrevisté, ninguno de ellos presenció el asesinato del maestro, desconocemos la fuente de Demetrio, pero el resto tenemos claro que no lo presenciaron. Algunos, incluso, admiten basarse en rumores de la gente de Briviesca, sin especificar los autores de los mismos. También el Sr. Abella en su libro habla de que unos niños vieron unos cadáveres en aquel lugar, La Machacadora. -¿Quizás uno de ellos era Benaiges? Seguramente eso no lo sabremos nunca. De lo que estamos seguros es que aquellos niños no identificaron al maestro. Pese a todo, hay que reiterar que no existe ninguna fuente primaria (testigo presencial) que lo relacione con La Machacadora, tampoco con La Pedraja, esto es cierto, pero el desconocimiento de la fuente de Demetrio Saez, información publicada ese mismo 1936 en un diario catalán, nos da el beneficio de la duda.


Habrá que esperar, pues, que aparezcan otras fuentes documentales para dar más luz a estos sucesos. Lo que todos debemos tener muy claro es el denominador común de todos los informantes: que Antoni fue asesinado y enterrado en una fosa lejos de casa, lejos del mar. 


Hace 11 años, tuve la suerte de fotografiar las exhumaciones de las Fosas de La Pedraja y de saber de él gracias a un vecino del pueblo de Bañuelos y es gracias a esto que a fecha de hoy puedo contar su historia, una historia de educación y memoria, de escuela y de fosa, historia que conmueve, ligada a La Pedraja y que quizás, eso nadie lo sabe, todo este esfuerzo colectivo sirva como antídoto contra los fascismos que de nuevo acechan.  


Para finalizar este artículo, hay que añadir que existe otro medio donde ha sido publicado el artículo acusatorio del Sr. Martí Rom. Casualmente él mismo forma parte de su equipo de redacción, hablo de la revista local Ressò Mont-rogenc. Con el director de la cual me he puesto en contacto para solicitar la publicación de este mismo artículo y así, tener la oportunidad de ejercer mi derecho a la legítima defensa. Con la certeza de que les ha llegado mi ruego, no he tenido respuesta. 


Memoria - Justicia - Verdad 



 

  

En Barcelona 28/12/2021



Sergi Bernal

https://desenterrant.blogspot.com







Porque no enterraron muertos, sino semillas.



Anexos

Los ecos de Benaiges, la recuperación de su memoria.

La primera exposición fotográfica vio la luz en el año 2011, hace 10 años en Mataró, la producción corrió a cargo de un Casal de barrio; le pusimos de nombre 'Desenterrando el silencio'. A lo largo de estos años ha pasado por más de 60 salas en todo el Estado español. Actualmente se encuentra en Alcúdia (isla de Mallorca) y para el año 2022 pasará por el Puerto de Tarragona, Constantí, Súria,.. 


Inaugurando la exposición en la Universidad de Lleida. Andreu Fernandez. 2014.


La exposición también pasó por la Biblioteca Central Xavier Amorós de Reus. Sergi Bernal. 2014.



La exposición en la iglesia Vella de Mont-roig del Camp, durante los actos de declaración de Hijo ilustre de Mont-roig. 2021.


En 2013 llegó el ensayo y el documental que fueron publicados por la Editorial Blume. El ensayo se llamó Desenterrando el silencio. Antoni Benaiges el maestro que prometió el mar, se publicó gracias al trabajo del Paco Escribano, la Queralt Solé y el Francisco Ferrándiz. 


Portada del libro Desenterrando el silencio. 

El maestro Antoni Benaiges prometió mar


Documental: El retratista nació de la obra del documentalista italiano Alberto Bougleux y fue producido por más de 200micromecenas.Estas personas nos ayudaron a encontrar la memoria de Benaiges en la Escuela fundada por Patricio Redondo en San Andrés de Tuxtla, un pueblo del estado de Veracruz, México. Allí, a 9.000 km de distancia, constatamos cómo los niños y niñas de aquella pequeña escuela mexicana rendían homenaje permanente al maestro Benaiges imprimiendo su nombre en la contraportada de sus cuadernos escolares, ¡nada menos que desde 1940 hasta hoy!


Se han realizado más de 100 pases, muchos para escuelas e institutos, y miles de kilómetros para grabarlo y proyectarlo: Estuvo 4 meses en cartelera en los Cines Girona de Barcelona, ​​después proyecciones en México, Colombia, Chile, en espacios de memoria en Argentina y muchísimas ciudades del Estado para contar la historia borrada del maestro Benaiges. 


Cubierta del documental El Retratista.


Proyección del documental El Retratista en la fachada de la escuela de Bañuelos de Bureba. 2013. Setenta y siete años después volvía Benaiges y sus ex-alumnos a las paredes de aquella escuela. Sergi Bernal.

En 2014 se fundó la Asociación Escuela Benaiges, que tenía como objetivo la recuperación de la escuela de Bañuelos de Bureba, hasta ese momento abandonada. Ahora un espacio visitable y muy cuidado. 

En 2015, después de que la exposición pasara por Cerdanyola, el cantautor de este municipio, Ramon Sauló, junto con Manel Gil-Inglada, dedicaban dos canciones al maestro desaparecido, Lejos queda el mar y Y el mar esperando, esta última en catalán.


 Homenaje donde cantó Ramon Sauló. Playa de la Pixarota de Mont-roig, 25 de julio de 2016. Sergi Bernal.


En 2018, se presentó en el Museo Marítimo de Barcelona una nueva exposición, que obtuvo el premio ciudad de Barcelona. 


Visita guiada para la escuela de Sant Fruitós de Bages, Pla del Puig. 2018.  


En paralelo, ese mismo 2018, junto con el maestro freinetiano Sebastian Gertrudix publicábamos con la Editorial Gregal la novela Les prometí el mar. Ahora publica la segunda edición la Asociación de maestros Rosa Sensat. Para los autores, es un placer que este libro de memoria y educación llegue a los maestros.


Portada del libro Les prometí el mar


Para este 2022 esperamos nuevas publicaciones, como el cómic y nuevas acciones para continuar divulgando la memoria del maestro, proyectando el documental en escuelas e institutos. Iremos a Santa Coloma, Reus, Flix, Sant Feliu de Llobregat, Tarragona.... 


Desde hace unos meses los Talleres de imprenta Freinet son una actividad que acompaña a la exposición. Además, junto con los maestros freinetianos Sebastià Gertrúdix y Alfredo López preparamos una biografía que publicará el MCEP (Movimento Cooperativo de la Escuela Popular), dentro de este trabajo biográfico escrito a 6 manos, incluiré un artículo en el llevo meses investigando, llamará “Los puños y pistolas contra Antoni Benaiges”, un trabajo que pone foco en los victimarios de maestro.


 La historia del maestro Benaiges puede ser un antídoto contra el fascismo y es necesario utilizarla, sin egos, en estos tiempos donde la ultraderecha gana peso en las instituciones y se hace sentir en las calles.



Además, en febrero de 2022 se espera el estreno de la obra en el Teatre Nacional de Catalunya titulada “El mar, visión de unos niños que no lo han visto nunca”. De los dramaturgos Alberto Conejero y Xavier Bobés. En esta obra he participado como documentalista, aportando todo mi archivo, fotográfico, documental y sonoro. La obra recuperará piezas de audio grabadas por mi en Bañuelos de Bureba, otras grabaciones a pie de fosa, entrevistas a los familiares de los represaliados o al propio equipo de forenses durante la exhumación en 2010.



Y en verano se empezará a grabar la ficción. Tendremos la película del maestro Benaiges, con el guión de Albert Val y Patrícia Font en la dirección. Antoni Benaiges, el maestro que prometió el mar será producida por Minoria Absoluta y Lastor Media.


Por último, quiero compartir una pequeña parte del trabajo documental, trabajo que consta de más de 7.000 fotografías, sin contar los documentos consultados en archivos, revistas de época y entrevistas y que ahora es objeto de escarnio:


Fotografías, cuadernos escolar, cartas manuscritas ,... recuerdos que conservaba la familia de Antoni Benaiges. Mont-roig del Camp. 2010.


Señalización de la fosa de La Pedraja, Agosto de 2010. La proximidad del Camino de Santiago hizo que las visitas de peregrinos fueran constantes durante la exhumación.


Empieza un nuevo día y con los arqueólogos los trabajos de exhumación. Fossa de La Pedraja, 2010.


Fossa 1. La Pedraja, 2010.


Los arqueólogos y forenses Paco Etxeberria, Claudio Albizu y Almudena Rubio. Fossa de La Pedraja, 2010.


Familiares y curiosos siguen los trabajos de excavación. La proximidad a un tramo del Camino de Santiago propició la asistencia constante de peregrinos durante los días que se llevó a cabo la exhumación.

Los trabajos de exhumación avanzan y comienzan a distinguirse restos que permiten establecer el número de individuos enterrados. En este tramo se contabilizan 28. El cómputo final de las dos fosas fue de 135.

A medida que avanzan los trabajos de exhumación, los restos se van haciendo visibles. Huesos, objetos personales y balas evidencian la muerte violenta de las personas enterradas. La emoción invade la fosa, los familiares se lamentan y lloran a los desaparecidos.

Archivo Provincial de Burgos, carpeta Educación, Sección Depuración de maestros de primera enseñanza, resolución del expediente de depuración al maestro: separación definitiva y baja en el escalafón. Proceso realizado cuando el maestro llevaba dos años asesinado en la fosa común. Burgos. 2010.


Antoni Benaiges y diecisiete de sus alumnos. Dos años antes, en 34 había llegado al pueblo burgalés de Bañuelos de Bureba dispuesto a aplicar, en su pequeña escuela rural, la técnica Freinet, una innovadora metodología pedagógica basada en la participación de los alumnos y el uso de la imprenta. Fotografía tomada en 1936 con la fachada de la escuela de fondo, Bañuelos de Bureba. 2010.


Eladio Diez, ex-alumno del maestro Benaiges. Bañuelos de Bureba. 2011.


Felisa Viadas, de 89 años, observa el cuaderno de “El Retratista” donde los niños explican un hecho extraordinario por ellos: la visita que recibieron de un fotógrafo de la época. El cuaderno, como todos los demás, fueron elaborados por ella y sus compañeros de colegio. Zaragoza. 2012.


Antonio Garcia, ex-alumno del maestro Benaiges. Bañuelos de Bureba. 2015.


Las manos de Antonio e imprenta mexicana, composición de la portada de “El mar”. Hice la donación de esta imprenta para que fuera expuesta en la escuela de Benaiges en 2015. Bañuelos de Bureba. 2014.


Eladio Diez, ex-alumno del maestro Benaiges en interior de la escuela. Bañuelos de Bureba. 2011.


Las manos de Eladio Díez, exalumno de Antoni Benaiges, hojean un cuaderno realizado por sus compañeros y él mismo. El cuaderno estuvo escondido durante muchos años en el pueblo. El miedo a hablar o mostrar algo del antiguo maestro permaneció y permanece todavía a día de hoy entre sus exalumnos. El miedo y el terror a revivir esos dramáticos sucesos los paralizan. Bañuelos de Bureba. 2011.

Jesús Carranza no fue alumno del maestro Benaiges dado que era muy joven pero conserva un buen recuerdo de las actividades extraescolares de ese peculiar maestro que no pegaba. Recuerda las excursiones de los alumnos a los pueblos vecinos, los bailes que organizaba para los Mossos todos los domingos, las sesiones de música y canto que salían de la escuela… Jesús, conserva material de trabajo de la escuela de Antonio, son cuartillas escritas por los niños de propia mano. Briviesca. 2011.

Los niños de Bañuelos se comunican con los de Vilanova explicando que tienen un nuevo maestro y que harán un diario que se llamará Gestos, el cual hablará de cosas de niños que serán hechas por niños. Observamos la caligrafía tipo script que utilizaban estas criaturas, muy parecida a la de imprenta.

Estas cuartillas están fechadas en 1934 y fueron salvadas de la quema de todo el material escolar que hicieron los falangistas en julio de 1936, después de que el maestro fuera detenido. Bañuelos de Bureba. 2011.

Elisa y Jaume, sobrinos del maestro Benaiges, en Mont-roig del Camp. Conservan gran parte del legado de Antoni, legado que tiene cabida en una pequeña cajita. Se trata de fotografías, cartas, etc., y de 12 de los 13 cuadernos que publicó la pequeña escuela de Bañuelos de Bureba, joyas literarias. Mont-roig del Camp. 2010.


Caja donde se conservan el cuadernos propiedad de jaume Roige Benaiges, el otro sobrino. Mont-roig del Camp. 2010.


Jaume Aragonès Benaiges, Jaume Roige Benaiges y Elisa Benaiges me muestran la playa de la Pixerota, allí donde Antoni quería llevar a sus alumnos de Burgos a que conocieran el mar. Mont-roig del Camp, 2010.


Fotografía que conserva Tasio Diez, hermano de Eladio, por no olvidar al maestro. Briviesca, 2010. 


La “Escuela experimental Freinet” de San Andrés de Tuxtla, Veracruz, México, fue fundada por un amigo del maestro Benaiges, el maestro Patricio Redondo. Desde 1940 aquella escuela publica cuadernos utilizando pedagogía Freinet, tal y como lo hacía el maestro Benaiges en los años 30. Todos los cuadernos recogemos el nombre de Benaiges, como homenaje al maestro asesinado. San Andrés de Tuxtla. 2012.  


Tipo y mano infantil. San Andrés de Tuxtla. 2012. 


Alumnos mexicanos componiendo textos. San Andrés de Tuxtla. 2012. 


Alumnes mexicans entintant una composició. San Andrés de Tuxtla. 2012



[1] Martí Rom, Josep Miquel: «Antoni Benaiges Nogués: un mestre mont-rogenc assassinat el 19 de juliol de 1936 a Briviesca (Burgos)»

[2] Es tracta d’una font primària ja que es va elaborar pràcticament al mateix temps que els esdeveniments que volem conèixer. Arriben a nosaltres sense ser transformades per cap persona; és a dir, tal com van ser fetes al seu moment, sense modificacions posteriors.

http://www.sabuco.com/historia/Fuentes.htm

[3] Entrevista a R. M. 2010, Briviesca.

[4] Martí Rom, Josep Miquel: «Antoni Benaiges Nogués: un mestre mont-rogenc assassinat el 19 de juliol de 1936 a Briviesca (Burgos)»

[5] Abella, José Antonio (2020): Aquel mar que nunca vimos. Ediciones Valnera.

[6] García Nevares, José Luís. (117) Élites y poder local en un núcleo semirrural castellano durante la crisis del Estado. Montero Gutiérrez, J. et al. (187) Aterrados, sacados y (des)enterrados.